ARTROSIS, TRATAMIENTO con Plasma Rico en Plaquetas.

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El dolor que causa la artrosis tiene hoy en día tratamiento, sin necesidad de intervenciones quirúrgicas ni ingresos hospitalarios. Mediante la medicina regenerativa podemos mejorar el estado de los cartílagos de la articulación en rodillas, caderas, hombros e incluso en columna vertebral mejorando la calidad de vida del paciente que ve cómo puede realizar más movimientos o caminar más tiempo sin dolor.

Las articulaciones de nuestro cuerpo están sometidas, ya sea por causas laborales, prácticas deportivas, peso y edad del paciente entre otros factores, a presiones y roces que producen desgaste y degeneración de las distintas estructuras que las conforman como puede ser el cartílago, tendones, menisco en el caso de la rodilla, ligamentos o el hueso.

La artrosis y lesiones relacionadas tiene una sintomatología clara donde aparece dolor, inflamación local, dificultad en la realización de los movimientos e inestabilidad. El paciente nos dice que, en el caso de la rodilla, una vez que se levanta del asiento le cuesta mucho comenzar a andar, al bajar escaleras aumenta el dolor o que tras un ejercicio moderado o un paseo ligero el dolor aumenta y la articulación se inflama.

También hay casos de deportistas en los que la rodilla no duele mientras están haciendo el ejercicio físico y sí que aparece el dolor una vez que lo han finalizado. Normalmente para estos casos de artrosis, artritis o afectaciones de menisco, se recomiendan la toma de antiinflamatorios y analgésicos, que si bien calman los síntomas, no tratan el problema que los produce. En casos más graves se tiende a recomendar el implante de una prótesis u otras cirugías, que además de ser una intervención traumática, a menudo causan muchos problemas posteriores (fibrosis, avance más rápido de la degeneración de los cartílagos) e inestabilidades.

Hoy en día, gracias a los avances médicos, contamos con una técnica muy novedosa que consiste en implantar dentro de la rodilla, células regeneradoras de cartílago, que se obtienen tras un proceso de aféresis (de la sangre del paciente) permitiéndonos concentrar plasma rico en plaquetas 10 veces superior a como se hacía cuando comenzaron estas técnicas de tratamiento.

Las células madre hematopoyéticas circulantes en sangre pueden ser aisladas y concentradas, por este método, con el objetivo de, una vez implantadas, aumentar la vascularización y regeneración de tejido dañado que se recupera de forma objetiva (comprobado con las pruebas diagnósticas adecuadas) y subjetiva (dando lugar a la desaparición del dolor y la mejora en el movimiento). No hay posibilidad de rechazo del implante porque es el propio material del paciente, y contiene todo el potencial de crecimiento de unas estructuras sanguíneas que al llegar a las estructuras dañadas las recuperarán rápidamente.

Este sencillo tratamiento se puede aplicar a pacientes de cualquier edad que sufran dolor en sus articulaciones, ya sea por la edad, una lesión traumática o deportiva o por cualquier otra causa.

Este tipo de técnicas es muy eficaz en lesiones de rodilla como el desgaste de meniscos, de cartílago, esguinces de ligamento y aunque la rodilla es la articulación más tratada también acuden a nuestra clínica pacientes con lesiones de cadera, hombro o manos con resultados muy satisfactorios. Por supuesto que, además de articulaciones, también se benefician de esta técnica las rupturas parciales tendinosas de hombro, esguinces de tobillo cronificados, fascitis plantar o incluso lesiones discales a nivel de columna vertebral.

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